Integración social y económica de personas migrantes: caminos de prevención de la trata a través de políticas inclusivas
Palabras clave:
migración, trata de personas, política públicaResumen
La migración contemporánea plantea desafíos significativos en los ámbitos de la inclusión social y económica, dentro de los cuales pueden configurarse situaciones de trata de personas. Las personas migrantes, especialmente aquellas que se encuentran en situación irregular o con recursos limitados, enfrentan serias restricciones para acceder a un empleo
formal, a servicios básicos y a una asistencia institucional adecuada. Esta condición de vulnerabilidad las expone de manera particular al abuso y a la violación de sus derechos humanos. En este contexto, el estudio examina cómo la insuficiente inclusión social y económica incrementa el riesgo de ser víctima de trata, y propone estrategias orientadas a contrarrestar este fenómeno desde una perspectiva de diseño e implementación de políticas
laborales y sociales.
El eje central del estudio se orienta hacia el análisis de la integración de las personas migrantes y su protección frente a la trata de personas. En este marco, se describen las principales barreras que dificultan dicho proceso—entre ellas la pobreza, la informalidad laboral, la insuficiencia de servicios básicos y la limitada accesibilidad a la asistencia social—y se examinan las políticas públicas e internacionales que han demostrado ser eficaces en la promoción de la inclusión de la población migrante. La investigación se
fundamenta en una metodología cualitativa basada en la revisión documental y en un análisis comparativo de casos en América y Europa. En particular, se destacan las experiencias exitosas de países como Canadá y España, que han desarrollado políticas de inclusión migrante con resultados positivos en la reducción de la vulnerabilidad frente a la trata.
Los hallazgos del estudio evidencian que una integración insuficiente de las personas migrantes incrementa su exposición a las redes de trata, lo que subraya la necesidad de fortalecer las políticas públicas orientadas a una inclusión integral. En los contextos donde se implementan medidas de apoyo que garantizan el acceso a la salud, la educación, la vivienda y el empleo formal, las tasas de trata de personas se reducen de manera significativa.