Traje decimonónico en la Nueva Granada: semiótica y resignificación en el turismo cultural en Bogotá
Palabras clave:
semiótica visual, indumentaria histórica, turismo culturalResumen
El vestuario constituye un dispositivo semiótico de alta densidad simbólica, en tanto organiza y proyecta significados sociales, políticos y culturales que trascienden su función utilitaria. En el contexto de la Independencia de la Nueva Granada, el traje operó como un texto visual cuyos códigos—colores, ornamentos, siluetas y materiales—expresaron pertenencias colectivas,
resistencias frente al orden colonial y la emergencia de imaginarios republicanos. Desde la perspectiva de la semiótica visual esta investigación aborda el cuerpo vestido como archivo cultural y patrimonio inmaterial, explorando su potencial narrativo dentro de experiencias de turismo cultural situadas en Bogotá, particularmente en espacios patrimoniales.
El estudio, de carácter cualitativo combina la revisión documental, el análisis iconográfico y las aproximaciones semióticas. El corpus está conformado por fuentes primarias—retratos, litografías, inventarios, correspondencia y prensa—localizadas en el Archivo General de la Nación, el Archivo de Bogotá y la Biblioteca Luis Ángel Arango, además de piezas del Museo Nacional y del Museo de la Independencia–Casa del Florero. Estos materiales se sistematizan en matrices analíticas que permiten identificar regularidades visuales y simbólicas, estableciendo tipologías preliminares de prendas, ornamentos y códigos cromáticos.
Los hallazgos iniciales evidencian que determinados elementos del atuendo se constituyeron en signos de adscripción republicana y resistencia cultural, mientras que la persistencia de siluetas y ornamentos de influencia europea reforzó continuidades coloniales. En consecuencia, la indumentaria decimonónica se perfila como un recurso patrimonial escasamente explorado, cuyo abordaje semiótico ofrece un valioso potencial para fortalecer las narrativas del turismo cultural. Su incorporación en rutas y dispositivos interpretativos en Bogotá no solo enriquecería la experiencia estética del visitante, sino que también contribuiría a activar memorias colectivas y procesos de apropiación social del pasado.